T2 Episodio #1 «20 Horas de Oscuridad»

Hola a todos y a todas, mi nombre es Pamela y les doy la bienvenida a la segunda temporada de  “en spanish por favor”, el podcast. 

Segunda temporada porque cambiamos de año… avanzamos un poco más. Y si bien es cierto los tenía un poco abandonados, esto se debe a muuuuchos factores, primero… me resfrié…muy fuerte y no tuve una voz decente por al menos tres semanas, cuando intenté grabar me salía tos. Así es que decidí postergar los episodios. Luego, llegó fin de año… preparé un episodio navideño pero me volví a resfriar… la verdad es que creo que el frío sueco me tiene en un constante resfrío 🙂 Si tienen buen oído, notaran que mi voz está un poco débil aún. Bueno, a eso sumemosle que nos mudamos a un nuevo departamento, que maravillosamente ahora me queda en frente al colegio donde trabajo…me toma tan sólo 5 minutos caminando…es perfecto, pero con las mudanzas siempre viene mucho trabajo… y además entremedio salí de vacaciones… Fuimos a Estocolmo y pasamos una semana allí. Así es que el proceso de mudanza, organizar y hacer el nuevo lugar sentirse un poco más como un hogar está todavía en proceso… ni siquiera tenía un escritorio donde trabajar, pero ya lo solucioné. Compré uno muy barato en una tienda de second hand  -o segunda mano- en la ciudad… Es un poco pequeño, pero está bien para retomar con todas mis tareas.

Habiendo dicho eso, podemos comenzar con la segunda temporada de este podcast, que tanto cariño le tengo y que tantos nuevos amigos y bellas sorpresas me ha traído…

Como ya pasaron las fiestas de fin de año, guardaré todo lo que tengo que contarles sobre eso para el futuro 🙂 y ahora les contaré, como bien dice el título… de un tema ineludible por estas fechas …  es LA OSCURIDAD Y EL FRÍO. 

En Chile por estas fechas es verano…lo único que veo en las redes sociales son colores, luz y gente muy sudada… Mis familiares y amigos se quejan de que el calor es insoportable… a veces hay hasta 40 grados en San Carlos, mi ciudad natal. Yo en comparación, les envío fotos de paisajes blancos, árboles y lagos congelados, y también de mis no muy sexis pestañas congeladas o mi nariz roja y goteando 🙂 Porque, claro, en Suecia estamos en pleno invierno… mientras escribo este episodio afuera hay -23 grados… uff Recordarán el episodio de las 24 horas de sol que escribí en verano… y cómo temía estas horas más oscuras… y bueno, ya están aquí.

Han estado aquí ya por varios  meses… Para ser exacta, desde principios de noviembre se empezó a notar como los días se hacían mucho más cortos… y cada día se pierden 5 minutos de luz… así hasta que en diciembre nos acostumbramos a levantarnos a oscuras y a salir del trabajo sin luz… Lo normal es que “amanezca” alrededor de las 8:30 de la mañana y ya como a las 3 de la tarde no haya luz… y cada día se hacía peor…Hasta llegar al día más corto del año, que fue el 21 de diciembre, con el solsticio de invierno… donde el sol salió pasado las 9 de la mañana y se fue tipo 2 de la tarde… Si soy sincera, no noté mucho la diferencia, ya que es increíble como simplemente te acostumbras a que esté todo oscuro… sobre todo si estás trabajando en un lugar cerrado… En mi caso, dentro del colegio ni siquiera noto si hay luz afuera o no… lo único triste es salir del trabajo a las 4 y que esté súper oscuro…dan ganas de ir a acostarse 🙂 

Y esas ganas son las que todos te advierten que son “peligrosas” porque es muy fácil salir del trabajo, llegar a la casa y rendirse al sofá o a la cama … y dormir o comer toda la tarde hasta el día siguiente y con eso deprimirse. De hecho hay algo llamado “depresión de invierno” , que es una enfermedad bastante común por estos lados… y cerca del 20% de la población la ha sufrido …Por eso muchos sugieren tomar vitamina D para complementar la falta de luz y mejorar el ánimo. Y es muy común ver las casas completamente iluminadas con luces navideñas…durante todo el invierno…Todos los barrios parecen “villas navideñas” de esas que comprabamos para adornar la casa durante navidad… y todas usan velas…muchas velas…A mi siempre me han gustado mucho  y antes de venir veía fotos de casas suecas llenas de velas… y adivinen qué, mi departamento está lleno de velas también… No sólo porque me encantan, sino como todos dicen aquí: lo hago para sobrevivir. Para dar un poco de luz en nuestras vidas 🙂 Fuera de bromas, la decoración en las casas suecas busca mucho hacerte sentir calentito, reconfortarte… no sólo con la calefacción, sino también con la luz y los detalles… A mi me gusta mucho. Con las casas calentitas e iluminadas, pensarías que nadie sale a la calle, pero no es cierto… Lo más sorprendente es cómo la gente sigue haciendo su vida en completa oscuridad…y cuando sigo completa no exagero, ya que la iluminación en las calles es muy pobre… creo que siguen el mismo estilo de “luz de vela” que hay en las casas… a penas puedes ver donde caminas o cuando vas conduciendo… es muy peligroso y por eso es normal ver a la gente caminar usando ropa reflectante. Cuando recién llegamos a Suecia, vimos muchas chaquetas, pantalones, guantes, gorros, bufandas reflectantes en oferta… no entendía mucho porque… Claro, nosotros llegamos en Marzo, cuando ya había luz. Ahora lo entiendo perfectamente. Si no usas cosas reflectantes te pueden matar! Sin exagerar… Imaginen la luz de las 11 de la noche a las 4 de la tarde… cuando todos están saliendo del trabajo o moviéndose a todos lados… Y no nos olvidemos del frío, la nieve y el hielo… que a penas ves por donde pisar… jaja Ha sido toda una travesía este invierno… Incluso hemos conducido en tormentas de nieve… donde parece que te tiraran nieve con baldes y no ves más allá de 20 centímetros delante tuyo… da mucho miedo, pero la mayoría es muy precavida y no he visto muchos accidentes. Ni tampoco he estado en uno, menos mal. Ya les conté como todos cambiamos neumáticos durante estas fechas, las bicicletas también… y es muy frecuente ver a gente andando en bici a oscuras, con -20 grados o con nieve… a veces se resbalan y se salen del camino, se montan otra vez y siguen adelante… incluso llevan esos carritos con niños… como si nada. Cuando veo eso digo “estos suecos están locos”. Pero claro que no… no es locura…es adaptación… es saber que tienes que vivir tu vida si o si, no puedes dejar que el clima te detenga… o no harías nada. No es como en las películas o en otros países que suspenden las clases si hay mucha nieve… si hicieran eso aquí, nadie trabajaría por al menos 5 meses… Los niños son los más aguerridos, ellos parecen no sentir frío…de bebés los hacen tomar siesta en el patio…con -5… para que se acostumbren… luego los ves jugar y disfrutar en el frío sin problemas… claro, que muy bien vestidos, eso sí que no se puede obviar… Las diferentes capas, los gorros y las bufandas (plural, si) son muy necesarias… por algo los suecos dicen que no hay mal clima sino mala ropa… Las veces que pienso que no hace tannnnto frío y voy al super con un polerón y mi chaqueta… sin gorro o sin bufanda… me arrepiento tanto, porque el frío duele… duele en la piel y en los huesos… y no es broma. 

Pero no todo es sufrimiento 🙂 también está la belleza del invierno… la nieve blanca que ilumina el día… Y al atardecer, a eso de las 2 de la tarde… se ven unos colores maravillosos… a veces naranjo intenso y otras un azul, violeta y púrpura… y es conocida como la noche polar y es un fenómeno que solamente se da aquí en el ártico. También es sorprendente, cuando el cielo está despejado… ver como la luna ilumina las calles… a las 3 de la tarde… y para qué hablar de las auroras boreales… que están en su máximo esplendor durante esta época… ya he visto dos veces…y es un sueño… Es un espectáculo mágico de la naturaleza. Entonces considerar el invierno en el norte de Suecia como una oscuridad que no termina nunca… no le hace justicia… la verdad es que esa oscuridad y las bajas temperaturas esconden mucha magia y, aunque suene extraño…mucha luz y colores.  Como en todo en la vida… la belleza está para los que la quieran y sepan apreciar.

Si bien es cierto, dicen que enero es el mes más duro de todos… con más frío… la posibilidad de ver auroras boreales aumenta …y los espectáculos en el cielo también… Además, después del 21 de diciembre comenzó la esperanza… cada día la luz dura unos minutos más… hasta que por fin llegue la primavera otra vez. Si te pones a pensar, es como en la vida, otra vez… cuando tocas fondo… lo que viene sólo puede mejorar… ya no hay nada más difícil… y  como en el ártico , el cielo comienza a recompensarte diciéndote: ¡Vamos que se puede!

Fue un placer volver a hablarles… espero que hayan disfrutado este frío episodio y recuerden que el spanish llegó para quedarse, nos escuchamos pronto…

chau chau

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